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Frio, cuestas y mucho corazón.

Disfrutar es experimentar gozo o alegría con alguien y con algo.

En el deporte somos capaces de disfrutar sufriendo y si no solo tienes que ver la cantidad de gente que participa cada fin de semana en distintas pruebas deportivas y algunas realmente duras.

En este post comparto una de las pruebas que más cariño tengo, el «Cross Trail Ciudad de Zamora. Zangarun».

Fue justo antes de la pandemia en febrero de 2020 cuando descubrí esta prueba.

Y solo diré que es la tercera vez que participo.

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Probablemente haya sido uno de los fines de semana más fríos de este año, por la noche estuvimos participando en las 24 horas a favor de la «asociación de Esclerosis Múltiple de Valladolid» y ya con -2º a las diez de la noche, la mañana del domingo no tenía pinta de ser mucho más calurosa a pesar de que la prueba se disputaba a las 11:30 de la mañana.

Amanece con una gran helada y niebla, uno de esos días que te quedarías en la cama toda la mañana y realizarías servicios mínimos a la hora de salir de casa, pero es el «Zangarun» y el «Bosque de Valorio» con su circuito «serrucho» nos espera.

Preparamos el kit «runner de invierno» y salimos hacia Zamora. No hay niebla en Zamora y unos tímidos rayos de sol quieren animar la mañana, pero seguimos por debajo de 0º. Se comienzan a ver los primeros corredores a escasos 5 minutos del «Bosque de Valorio».

Por cierto, si no lo conoces el «Bosque de Valorio» bosque de casi 80 hectáreas y tres kilómetros de longitud, guarda entre sus pinos piñoneros bellos tesoros como su entrada, conocida como Casa del Guarda, El Estanque de Los Pinares, y la espectacular Fuente del León, construida en honor a este animal, emblema del reino de León en la época medieval. Además de sus construcciones y el frondoso pinar que alfombra de verde, marrón y ocre en el «Bosque de Valorio» podemos ver multitud de aves autóctonas.

Se acerca la hora y aunque se han realizado ejercicios de calentamiento, tengo los pies tan fríos que no los siento. Suena la música y salimos.

Primeros dos kilómetros cómodos, aunque la salida es cuesta arriba, ideal para coger posiciones, ya que en los senderos es poco recomendable adelantar, ya que la vegetación tiene humedad y el riesgo de caída es alto. Giramos a la derecha y entramos en bosque, comienzan las cuestas.

Según mi reloj haremos 15 cuestas para arriba y 16 para abajo en un recorrido aproximado de 10`5Km.

En las primeras cuestas con los corredores enteros algunos subimos en fila india, andando y otros trepan por los laterales. Aún queda mucha carrera, y como aprendí recientemente en el «Trail Cabo de Ajo», es mejor guardar fuerzas que las cuestas por algo se llaman cuestas…

Y entre sube y baja van pasando los kilómetros, llegamos a 5`5 Kilometro, un poco de llaneo, avituallamiento y nos dirigimos al otro lado del bosque, parte más técnica ya que en estas cuestas hay más arena suelta. La sensación de frio de la salida ya ha desaparecido. Los corredores ya no vamos tan juntos, pero los organizadores han colocado multitud de señalización para que no te salgas del recorrido, además, de los muchos voluntarios que hay por el recorrido y eso se agradece.

Siempre digo lo mismo pero la gente que participa en estas pruebas son compañeros de fatigas porque al final todos vamos a disfrutar, aunque sea sufriendo (un poco), da gusto ver cómo la gente se ayuda y está pendiente del compañero de delante y detrás, aunque siempre haya alguna excepción.

Cuando quedan dos kilómetros ya se nota el cansancio y nos empezamos a preguntar unos a otros ¿cuántas cuestas nos quedan?, comienzan a caer gotas, ahora está nublado, pero ya lo tenemos hecho.

Nos preparamos para la última bajada, abajo los espectadores observan como bajamos, la más empinada, con sus móviles y cámaras se preparan para inmortalizar ese momento.

Una vez abajo 200 metros para la meta, ya está hecho. Que sensación más buena da cruzar esta meta, es una carrera corta pero intensa, una prueba para dejar el reloj en casa y dedicarte a disfrutar, a desconectar y sufrir un poquito, porque, que sería la vida si no nos exigimos un poco cada día.

Espero que este humilde post te ayude a que conozcas esta prueba, porque además no solo te va a encantar, sino que vas a colaborar con la asociación «Corriendo con el corazón por Hugo» cuyo objetivo es sensibilizar a la sociedad sobre las enfermedades raras.

«Si nada me lo impide, desde luego yo estaré el año que viene de nuevo en la línea de salida.»

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